Las situaciones de riesgo, como desastres naturales, accidentes automovilísticos o incendios no sólo pueden impactar en la seguridad sino también en la salud y calidad de vida de las personas, sobre todo si sufren alguna condición como la Diabetes Mellitus tipo 2.
Por eso es muy importante que, además del control glucémico, el paciente y su familia estén preparados para enfrentar los desafíos que implica la atención de la condición en momentos de angustia y desesperación.
En opinión de la Lic. Gisela Ayala Téllez, Directora Ejecutiva de la Federación Mexicana de Diabetes, A.C. (FMD), el estrés físico o emocional es una reacción normal y adaptativa.
“Cuando lo manifestamos, el cuerpo se prepara para actuar: se empiezan a segregar diferentes sustancias (adrenalina y cortisol) las cuales preparan al cuerpo para actuar ante un evento amenazante. El problema con las personas que viven con DM2 es que, estás hormonas cuya producción se incrementa como respuesta al estrés, disminuyen la acción de la insulina”.
Explicó que dentro de este plan de emergencias es fundamental que, además de la mochila de supervivencia, se cuente con un kit especial para que el paciente pueda continuar su tratamiento.
En éste se recomienda incluir:
· Una tarjeta de identificación que incluya nombre completo, edad, tipo de diabetes, grupo sanguíneo, condiciones médicas como alergias o cirugías e información del médico tratante.
· Lista de medicamentos completos (antidiabéticos orales, insulinas y jeringas, entre otros) y reserva para 30 días.
· Resultados de estudios de laboratorio recientes.
· Medidor de glucosa e insumos necesarios para la medición.
· Un botiquín de primeros auxilios.
· Suministro de agua embotellada y alimentos no perecederos para un mes.
“Estos elementos facilitarán su identidad y le harán ganar tiempo en lo que los brigadistas realizan las labores de rescate, evacuación o cualquier actividad para poner a salvo a la población”, finalizó.
FUENTE: El Universal