Que un hombre no logre llegar al clímax durante la intimidad puede generar dudas en la pareja, porque es fácil pensar que algo está mal en la relación o preguntarse si existe falta de atracción, pero la dificultad para llegar al clímax puede estar relacionada con factores físicos, emocionales o con algunos hábitos.
Una de las causas pueden ser los nervios. La presión por "rendir bien" o por satisfacer a la pareja puede hacer que la atención se concentre en conseguir el resultado y no en las sensaciones del momento y esa tensión puede dificultar que llegue al clímax.
También puede influir el tipo de estimulación. La penetración no necesariamente proporciona a todos los hombres la estimulación que necesitan para llegar al clímax. En algunos casos, puede ser necesario cambiar el ritmo, la intensidad o recurrir a otras formas de estimulación.
El estrés es otro factor que puede interferir, pues las preocupaciones relacionadas con el trabajo, el dinero, la familia u otros problemas pueden dificultar que una persona se concentre en el placer durante la intimidad.
Algunos medicamentos también pueden influir
Ciertos medicamentos pueden modificar la respuesta sexual; entre ellos se encuentran algunos antidepresivos, incluidos los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, que pueden retrasar la eyaculación y dificultar que se alcance el clímax.
Por eso, si la dificultad comenzó después de iniciar un tratamiento, es un factor que puede considerarse. Los medicamentos no deben suspenderse por cuenta propia.
El alcohol también puede ser un factor
Una noche de copas también puede influir en la respuesta sexual, pues debido a lo que se pudiera pensar, el consumo excesivo de alcohol afecta al sistema nervioso central y puede reducir la sensibilidad, alterar la excitación y retrasar el clímax.
Lo importante es tener claro que si esto ocurre en alguna ocasión no significa necesariamente que exista un problema permanente; sin embargo, cuando la dificultad para llegar al clímax es frecuente o aparece de manera persistente, puede ser conveniente comentarlo con un profesional de la salud para identificar qué factor puede estar interviniendo.