Ya sea que lleven juntos 2, 10 o 25 años, hay un fenómeno puede apoderarse de su relación de pareja sin que se den cuenta. Se llaman beige flags y es una especie de tibieza que, si no la detectas y actúas en consecuencia, puede derivar en frialdad y desconexión.
Christian Richomme, psicoanalista, escritor y terapeuta especializado en las relaciones humanas y las emociones contemporáneas, nos acerca a esta etapa, de la que cada vez se habla más en las redes sociales.
En estas parejas, la relación se ha vuelto funcional: nos coordinamos, nos organizamos, pero en realidad ya no nos vemos. Nos queremos “como siempre”, pero no “como antes”. Los días son los mismos, las conversaciones se repiten, el deseo se atasca en lugar de perderse. No hay discusiones, pero tampoco chispa. Por fuera parecen parejas felices, pero no pasa mucho en su día a día.
Sin crisis, pero sin pasión. No hablamos de una pareja en dificultades, sino de una pareja en pausa. Sociológicamente, este tipo de relación es tranquilizadora. Psicológicamente, asfixia: el ser humano necesita sorpresa, ilusión y emoción para sentirse conectado. El amor no siempre muere con un estallido... a veces se desliza suavemente hacia el silencio.
Las beige flags son un síntoma de nuestro tiempo:
El hipercontrol emocional. Hemos aprendido a 'comunicarnos bien', 'regularnos' y 'evitar los conflictos'. El resultado: esterilizamos nuestras emociones para mantener la paz... pero perdemos la intensidad que nutre el vínculo.
Las aplicaciones de citas han convertido el amor en una elección racional. Compatibilidad, valores, estabilidad, “elección segura”... Elegimos menos por pasión y más por seguridad. A veces, una relación se convierte en un proyecto razonable, no en un encuentro demoledor.
Miedo al conflicto. Confundimos armonía con ausencia de debate. Pero el conflicto, cuando es respetuoso, es signo de vida emocional, no de ruptura.
La búsqueda moderna del “bienestar” permanente. Rechazamos todo malestar emocional... pero el amor, el amor de verdad, implica agitación, riesgo y emoción.
3 consejos para evitar que tu relación se apague poco a poco
Bastan algunas recomendaciones para ayudar a las parejas a salir de esa fase llamada “beige”, ese momento en que la relación no está en crisis, pero se ha ido desvitalizando poco a poco, como si los colores se hubieran apagado. Salir del beige no requiere necesariamente “más esfuerzo”, sino más vida:
1. Reintegrar algo nuevo
Aconsejo a las parejas que inyecten regularmente un 10% de novedad en su relación: una cita fuera del marco habitual, un lugar inesperado, una actividad que ninguno de los dos haya probado antes. El cerebro y el corazón necesitan sorpresas para reactivarse.
2. Reintroducir la verdad emocional
El beige se instala cuando te vuelves educado, funcional, pero más auténtico. Una vez a la semana, recomiendo a las parejas un breve ritual: cada uno comparte lo que le ha gustado del otro, lo que recuerda de sí mismo y lo que necesita. Son microvitaminas de relación que reactivan el impulso.
3. Reconectar con la seducción
Por último, la seducción nunca debe relegarse al armario de la rutina. Llevar un atuendo que te haga sentir deseable, invitar a la otra persona como si nada, atreverse a decir algo atrevido...
En cuanto te pones en marcha, la torpeza desaparece. En resumen: no se sale del beige por la perfección, sino por la audacia y la sinceridad.