La influencer de 18 años, Marianne Gonzaga, conocida por el caso viral que estremeció a México de febrero de este año, en el que agredió físicamente a la también creadora de contenido, Valentina Gilabert, ha generado todo un movimiento digital para pedir justicia para su hija de un año, tras hacer referencia a que ha perdido la custodia de Emma.
En recientes días, la joven se volvió viral por acudir a redes para difundir que la familia de su exnovio -y padre de la bebé- quiere quitarle a la pequeña, y denunciar que está siendo víctima de violencia vicaria.
Tras un reciente video viral en el que la mommy blogger acusó a su expareja y a su familia de ejercer violencia vicaria en contra de ella y denunció irregularidades en su proceso judicial, Marianne Gonzaga ha creado una página exclusivamente para pedir justicia para su hija, Emma.
El nuevo perfil de Instagram, "@justiciaparaemmagonzaga", está dedicado a exponer y difundir su caso. En sus primeras publicaciones, la creadora de contenido acusa al padre de la bebé de uso de armas y sustancias, y de tener nexos con el narcotráfico. Asimismo, subraya descuidos a la bebé durante el tiempo que estuvo bajo custodia de su familia paterna.
La joven también ha señalado al sistema y al proceso judicial de tener fallas y de no resolver el caso con perspectiva de género, lo cual finalmente afecta la vida de su pequeña.
"Lo que estamos viendo es un sistema que no escucha a las mujeres (violencia institucional, sin perspectiva de género y equidad sustantiva) que no valora las pruebas, que prefiere creer narrativas viejas antes que exámenes profesionales.Un sistema donde decisiones rápidas y sin fundamento afectan la vida de un niña para siempre", dice Gonzaga en su publicación.
De acuerdo con la joven, únicamente busca que se haga justicia para la pequeña y se tomen en cuenta los estudios psiquiátricos actuales que la señalan como apta y estable para estar con Emma.
La cuenta, creada ayer por la influencer, ya acumula a más de 46 mil seguidores y contiene lo que Gonzaga define como "pruebas" de que el padre de Emma no puede ofrecerle el mejor cuidado.