Jesús Navarro confiesa que si le han afectado las críticas y memes que se hacen de él por la afectación que tiene en los ojos. A veces los internautas no tienen piedad con algunos artistas del medio del espectáculo y al mínimo error o algún defecto les sacan provecho para la burla y la exposición. El cantante de la agrupación Reik menciona cuál es esa enfermedad que tiene que hacer que se le vean los ojos bizcos.
Desde que la agrupación Reik debutó en el 2005 como un grupo pop conformado por Jesús Navarro, Julio Ramírez y Bibi Marín se adentraron en el gusto del público; sin embargo, quien ha sido constantemente criticado no por como canta sino por su aspecto físico es el cantante Jesús Navarro.
En redes sociales se le puede encontrar en memes por sus ojos que no están alineados. El problema es que los usuarios han dejado de lado el verdadero talento de Jesús Navarro y se centran en su cara para luego hacer burla de eso. Ahora el cantante asegura que no ha sido nada fácil lidiar con este tipo de críticas hacia su persona.
Jesús Navarro tuvo sus inicios en la música desde que tenía seis años al formar parte del coro de la iglesia, pero fue hasta el 2003 cuando formó Reik junto a Julio Ramírez. Los une el talento y el gusto por la música.
Y les fue tan bien como dueto que la disquera Sony BMG, les lanzó en el 2005 su álbum homónimo que contiene once temas. Y así luego vino otro más en el 2006 y la tercera producción tuvo su tiempo en el 2008.
El cantante menciona que si se ha reído por lo que se dice de él, pero si le ha llegado a afectar también: “Hay que tener sentido del humor de uno mismo” mencionó el cantante con respecto a los memes que están en las redes sociales sobre su condición de ojos.
Dijo también que cuando era niño, nunca le hicieron este tipo de burlas: “Nunca me tocó, supongo que en persona no se nota tanto o de chiquito no me lo decían, pero no sufrí bullynig”.
El problema que tiene Jesús Navarro en sus ojos se llama estrabismo y afecta directamente en su mirada y esto si le ha llegado a provocar un poco de incomodidad e inseguridad: “La verdad es que siempre me han gustado mis ojos, pero como todo el mundo me dice que soy bizco, ya no me gustan tanto", confesó.