Este año ha significado un gran esfuerzo para la lucha por la igualdad de género. El feminismo es una de las palabras más apremiadas y los movimientos en contra de la violencia hacia mujeres son galardonados.
Comienza a vislumbrarse un nuevo horizonte para las mujeres y la industria cinematográfica lo sabe. La reciente producción “Star Wars: Los últimos Jedi” es una muestra de ello, en tanto que el creador Rian Johnson va más allá de la posición -ya vanguardista- de la princesa Leia y la villana Phasma.
En esta nueva película se retrata el viaje de Rey (Daisy Ridley) donde llega a un universo de mujeres, con labores, etnias, características y edades diversas, todas motivadas por una misma lucha.
Así se describe lo que todas sabemos, pero que debe llegar a oídos de más: Las mujeres, dentro y fuera de la pantalla, forman parte de una diversidad enorme, que lucha con uniformes, moda, carreras universitarias, hijos, intelecto, sables de luz y más.
A la par, el personaje Poe Dameron es una muestra del conflicto masculino cuando una mujer toma el liderazgo. No es capaz de respetar las ordenes de su superior, lo cual lo lleva a una condena por parte de Leia y Holdo.
Estas son las experiencias que debemos exigir para la pantalla cinematográfica, aquellas que muestren a las mujeres integras y fuertes, para educar a las nuevas generaciones.