Pudo ser tierno al principio, darte todas las atenciones, tratarme como toda una princesa y ser todo su Universo, pero si ha comenzado a cambiar y ahora te provoca cientos de inseguridades, no dudes en salir de ese cuento a la primera señal de que ese príncipe azul se ha convertido en un ogro que no te provoca una sola felicidad en mucho tiempo.
Con cada una de sus acciones cuando te estaba conquistando y con todo lo que hacía por ti, tú pensaste que en realidad sí era el hombre de tu vida, ese príncipe azul con el que tanto soñabas y le pedías a la vida, pero de pronto todo cambió y terminó convirtiéndose en ogro, desde ese momento tú no puedes dudar en salir de ese cuento que no es como lo imaginabas.
El príncipe azul pudo llevar capa y corona solo al comienzo, todo con tal de conseguir lo que quería de ti, enamorarte y tenerte a su lado como un trofeo para después mostrar sus verdaderas intenciones y sacar a ese ogro que te está apagando tu brillo, que te está causando heridas, que te ha quebrado las ilusiones una y otra vez y ha provocado tus lágrimas.
Soñabas con un príncipe azul que te enseñara lo que es el amor verdadero, que llenara tu mundo de cosas bonitas, de experiencias lindas, que complementara tu felicidad, que te llenara de ilusión y de ganas de luchar por esa relación que tanti querías, entonces conociste a tu pareja, te conquistó, te enamoró y pensaste que era la persona indicada para ti.
Fue lindo al principio, todo fluía de lo mejor y marchaba viento en popa, creías que no pudiste haber hecho mejor elección, tu príncipe azul en persona, pero de la nada comenzaron a salir a flote esas red flags que tenía ocultas, a mostrar su verdadero rostro y sus verdaderas intenciones, ya no tuvo que esforzarse más por encajar contigo, porque ya te tiene.
Te siente tan segura de que siempre vas a estar ahí que no se esfuerza ni un poquito en hacer esas acciones con las que te enamoró en el pasado, incluso ahora ya le da igual cómo te haga sentir con lo que hace, con lo que diga, ya no le interesa decirte palabras bonitas, tratarte como su princesa y tampoco hacerte cariños, porque ya te tiene ahí y cree que jamás te vas a marchar.
Pero si te provoca más llanto que risas, si te da un día de felicidad para dejarte una semana triste y preguntándote qué hiciste mal, si te deja creyendo que todo está terrible contigo y tú eres la del problema, si tu príncipe azul se está convirtiendo en un ogro y te tiene llorando, causándote miles de inseguridades, sal de ese cuento, ponle fin a ese capítulo desde ya.